Comunicación corporativa

La Comunicación Corporativa es el conjunto de mensajes que una institución, ya sea una empresa, una fundación , una universidad, ONG, proyecta a un público determinado, con un perfil definido a fin de dar a conocer su misión y visión, y lograr establecer una empatía entre ambos.

La Comunicación Corporativa tiene sus características especiales, considerando que es la imágen que se desea que la sociedad tenga de la organización. Se considera que la misma debe ser  dinámica, planificada y concreta, constituyéndose en una herramienta de dirección u orientación sinérgica, basada en una retroalimentación constante.

El dinanismo es fundamental para que la comunicación esté siempre vigente y no quede desactualizada, manteniendo los paradigmas de la empresa, la comunicación debe adaptarse a los medios socialmente más utilizados a los efectos de que la recepción de la imágen sea recibida por el público target.

En la comunicación corporativa, la percepción que tengan los públicos/target es uno de los aspectos más importantes, ya que de ello depende la comprensión y la actitud que tomarán, lo cual repercutirá en la respuesta al mensaje y la forma de retroalimentación que generará.

El público/target es el conjunto de personas a quienes van dirigidos los mensajes. Estos pueden ser definidos como internos y externos. Los primeros son el grupo de personas que conforman una institución y que están directamente vinculada a ella. En el caso de una empresa, el público interno está conformado por accionistas, directivos, empleados, trabajadores, contratistas, proveedores, distribuidores, etc.

Por otro lado el público externo  está determinado por las personas que tienen alguna relación con la institución, sea ésta geográfica, de productos o servicio.

Por otra lado la imágen corporativa, generada en base a una estrategia de comunicación. Una imágen se forma como resultado de una serie de estímulos que un perceptor recibe de un emisor directa o indirectamente, y su interpretación o evaluación pueden estar influenciados por muchos factores psico/sociales. Para comprender cómo tiene lugar esa interpretación o evaluación, debemos estudiar la forma en la que el individuo procesa la información.

La formación de una imagen corporativa se centra en dos áreas, la endógena que abarca la identidad de la empresa (su realidad) y la comunicación interpersonal, y la exógena que contempla la proyección de la imagen a través de diversos medios, sean dirigidos o masivos, y la memoria a largo plazo del público/target.

Existen dos tipos de imagen corporativa, la promocional y la comercial.
La imagen promocional es aquella que se desarrolla con el objeto de obtener la reacción inmediata del público, adquiriendo los productos o servicios que ofrece la institución. La imagen motivacional es aquella que se desarrolla con el objeto de orientar la opinión del público hacia metas de identificación o empatía entre la institución y el público/target.